martes, mayo 31, 2022

Probando, probando... 1 2 3...

La vida tiene esas cosas bonitas, gratas sorpresas, creo que les llaman... Y hoy me enteré que aún hay quien lee este espacio, gracias, querido lector de 2 que 3, y sé que no he publicado nada en los últimos dos años pero, aunque ustedes no lo crean, tengo muchas ganas de volver y escupir letritas 'del cómo, cuándo y dónde de mi vida'... Así que esta es solo una prueba de que sigo viva y de que, a pesar de todo, los retos y las caídas del destino me la pelan durísimo. Ya les contaré.

Sigo siendo la Chida de la historia. 
Cambio,prrrrt! 

sábado, junio 13, 2020

Realidad - Covid 19

Sigo muy sorprendida por la forma que Dios eligió, en este 2020, para recordarnos nuestra falible e insignificante condición humana. El covid-19 llegó para hacernos ver que un descuido podría significar la muerte o, al menos, el riesgo de. Es cierto, es un azar, benditos asintomáticos, por ellos, claro... Qué triste por aquellos que han sufrido, no sólo la horrible sintomatología, sino una muerte en soledad y sin un adiós justo o, al menos, decente.

El miedo ha hecho presa de mí desde el principio. No quiero enfermar de esa cosa, mucho menos morir... Pero lo que menos quiero es que alguien, tanto de los míos o cualquiera, pase por ese riesgo. 

Nuestras autoridades y la sociedad en general están ansiosos por el regreso y la reapertura de todo lo reaperturable, yo sigo sintiendo pavor. Sin embargo sé, estoy segura de ello, que en algún momento habrá que enfrentar al monstruo, ser valiente y tomar los riesgos necesarios para que la vida, esa por la que hemos estado luchando hasta ahora, siga teniendo sentido. 

Soy poblado de riesgo y, a modo de mal chiste, siempre he dicho que mi confinamiento comenzó hace ya varios años y que, si yo muero, el mundo no se perdería de nada. En mis momentos de crisis de salud, he podido ver el miedo, el dolor y la tristeza en los ojos de quienes me aman y, solo por ellos, estoy dispuesta a seguir luchando a pesar de todo, sí, también del puto covid hijo de la re chingada. 

O sea, nunca he deseado morir, no de manera real o setia, ustedes saben muy bien cuánto amo a mi familia, a la vida que Dios me dio. Es solo que la valentía se presenta de la forma más cobarde que le es posible. 

En fin, veamos qué más tienes, puto coronavirus, por ahora, me la pinches pelas durisimo. 

Soy la Chida de la historia. 

viernes, noviembre 29, 2019

Ya no escribo.

Bueno, sí, escribo estupideces que intentan ser graciosas, escribo pensamientos breves, escribo muchos 'jajajás' (demasiados, tal vez). Las redes sociales me han secuestrado y no han pedido rescate, las muy culeras pero, seamos honestos, ¿quién puede resistirse a la inmediatez, a la interacción, al anonimato?

Perdón, queridos dos que tres lectores. Perdón por ser una más de la perrada... Sé que dije que no abandonaría este espacio, que prometí ser la última en salir pero, es que... Sí, siempre hay uno o muchos 'esques'. Es que perdí uno que otro round contra la enfermedad, algún otro contra la apatía y otros más contra la flojera pero, mantengamos la calma; esto no se acaba, hasta que se acaba. Aplauso!!

Ya ya, lo siento, comí payaso y olvidé quitarle la nariz de bola. Como ya 'casi' nadie pasa por aquí, la verdad, olvidé que tenía un refugio y, nuevamente me disculpo, dejé este espacio un poco en el olvido, pero poquito nomás. No, no me juzguen, por favor, quiéranme y apapáchenme como lo han hecho siempre y, si no es mucho pedir, sigan leyendo. 

Sí lo sé, para que ustedes sigan leyendo, yo tengo que escribir y, probablemente no me lo crean (yo casi no lo hago), estoy en toda la disposición de hacerlo. Como lo dije alguna vez, en tanto blogger así lo permita. 

Gracias a los que aún me recuerdan, a los que cayeron aquí por casualidad, a los que creen que es ridículo intentar usar las letras como escaparate... Gracias a todos por tanto. 

Soy la Chida de la historia. 

miércoles, noviembre 27, 2019

De mí, para mí... a través de Mario.

No te rindas

No te rindas, aun estas a tiempo
de alcanzar y comenzar de nuevo,
aceptar tus sombras, enterrar tus miedos,
liberar el lastre, retomar el vuelo.

No te rindas que la vida es eso,
continuar el viaje,
perseguir tus sueños,
destrabar el tiempo,
correr los escombros y destapar el cielo.

No te rindas, por favor no cedas,
aunque el frio queme,
aunque el miedo muerda,
aunque el sol se esconda y se calle el viento,
aun hay fuego en tu alma,
aun hay vida en tus sueños,
porque la vida es tuya y tuyo tambien el deseo,
porque lo has querido y porque te quiero.

Porque existe el vino y el amor, es cierto,
porque no hay heridas que no cure el tiempo,
abrir las puertas quitar los cerrojos,
abandonar las murallas que te protegieron.

Vivir la vida y aceptar el reto,
recuperar la risa, ensayar el canto,
bajar la guardia y extender las manos,
desplegar las alas e intentar de nuevo,
celebrar la vida y retomar los cielos,

No te rindas por favor no cedas,
aunque el frio queme,
aunque el miedo muerda,
aunque el sol se ponga y se calle el viento,
aun hay fuego en tu alma,
aun hay vida en tus sueños,
porque cada dia es un comienzo,
porque esta es la hora y el mejor momento,
porque no estas sola,
porque yo te quiero.

Mario Benedetti 


Soy la Chida de la historia. 

martes, octubre 08, 2019

Compromiso.

Frustración, dolor, impotencia... Nunca autocompasión.

La (no) salud sigue haciendo de las suyas, podría decir que he tenido muchos días mejores que los de la última semana, pero también los ha habido peores. Hoy hay ilusión y esperanza de que todo pasará, es de esas veces en que sabes que 'no hay mal que por bien no venga'.

Ayer y hoy ha habido lágrimas y ganas de que todo termine ya, pero ustedes y yo sabemos que soy la reina del drama, entonces solo queda tener paciencia, disposición y mucha fuerza porque, lo peor del caso es que cuando yo sufro, también sufren los que me quieren... Ese es un lujo que no me puedo permitir.

Hoy hago un compromiso, uno de los más importantes. Este compromiso es con Dios, conmigo, con la vida y con las personas que me aman... Me comprometo a luchar, a usar toda mi energía y enfocarla en estar bien, a comer mejor, a ser disciplinada con la medicación y a dar lo mejor de mí, por poco que eso parezca.

¡Trato hecho!

Soy la Chida de la historia.