martes, marzo 30, 2010

Parecen zopilotes... pero no, son mis murciélagos...

... ¿me echan porras?...

El próximo e inevitable cambio de casa tiene a mis murciélagos dando vueltas en círculos sobre mi cabeza... Necesito ponerme las pilas con la búsqueda de la cueva ideal (tanto para el bolsillo, como para las necesidades de distancia, tiempo y espacio...). Me lleva la chingada.

Otros detalles de (NO) menor importancia me han estado pellizcando la lonja... entre mi necedad, los tiempos que no ceden y esas cosas de las que por ahora prefiero no decir nada...

Estoy ansiosa, histérica, deseosa, con las palabras atoradas en la garganta, en los dedos quizá... Simplemente no puedo evitar sentir algunas cosas... no puedo dejar de soñar con situaciones que en la realidad son difíciles... pero que en mi corazoncillo de porra serán posibles algún día... anyway!

Ayer todo era perfecto... las cosas, las miradas, las palabras fluían de forma que jamás lo habían hecho... y de pronto... PLAF!... una estupidez (de mi parte), un brote de honestidad mutua y lo que ya no sé como solucionar en estos momentos... Me choca aparentar lo que no soy... lo que no vivo en ese momento... Las sonrisas forzadas no son lo mío y menos cuando quienes me quieren lo notan de inmediato, las preguntas a escondidas fueron a la par de las mentiras que dije...

Lo único que quiero es volver el tiempo a ayer... justo antes de atreverme siquiera a ... en fin. Mándenme su buena vibra... la necesito para luchar por el sueño que estaba disfrutando desde hace casi un mes.

I still love you... for ever... and ever...

miércoles, marzo 24, 2010

Cada mañana...


Es normal sentir miedo ante lo desconocido, es normal tener precauciones frente a nuevas experiencias, es totalmente normal acostumbrarse a lo bueno y desear tener siempre más y más...

Desde hace 3 semanas me despierto cada mañana con una estúpida sonrisa de felicidad... estúpida porque a ratos parece de caricatura mal hecha aunque mi Tarzán diga que es el momento del día que me veo 'más hermosa'... y al salir de bañar, y al dormir, y al sonreír, y... bueno, él no se cansa de decir mentiras... (te amo). 

Lo cierto es que la vida en pareja ha resultado ser 'chidísima', las situaciones son menos difíciles de lo que hubiera creído gracias a la disposición que tenemos los dos para ser felices y para disfrutar todo esto... lo que estuvimos soñando/deseando/pidiendo durante tanto tiempo.

Las sensaciones al estar juntos son extremas, el deseo que nos corroe por estar el uno al lado del otro es... argh! a ratos irresistible. Estamos locos... y eso me encanta. Aunque me haga ojitos y yo a 5 minutos de irme a la oficina... se acerque a mí de manera coqueta y sus manos sean traviesas... Aunque las siesta de la tarde se convierta en sesión de besos, abrazos, arrumacos y detalles que no se pueden contar en horario familiar... Aunque mi cuerpo se estremezca por no poder hacer caso omiso de mis compromisos y me quede sufriendo por la pausa obligada.... Aunque la necesidad de sentirlo y disfrutarlo... uff!

Si hay algo que me encanta es la complicidad que hay entre los dos... el ser novios, amigos, amantes!!... nos convierte en un par perfecto... Como lo que sentimos y lo que puedo ver en la profundidad de esos ojos negros que me miran tiernos cada mañana...

  • Te amo, Héctor.
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martes, marzo 23, 2010

Reencuentro.

Mañana los veré, les hablaré de los giros (hermosos) que ha dado mi vida y compartiré con ellos, como lo hacía un par de años atrás, todas y cada una de las cosas que hacen de mi viduchita algo no tan de porquería...

Hace ya bastante tiempo que no tenemos una reunión 'nomás los 3'... Nos encanta contarnos el cómo, cuándo, dónde y por qué de nuestras vidas mientras la comparamos con aquellos viejos tiempos... Recordar sus caritas de miedo cuando fueron a la entrevista, responder a mis preguntas con aire de 'ganas de aprender' y, finalmente, comenzar a trabajar haciendo de cada día algo chido.

Primero llegó Hugo y se ganó mi amistad a fuerza de confianza, apoyo y sonrisas diarias... luego Carlos que se convirtió en la parte racional, seria e insustituible del trío... Los días eran geniales, las bromas (de las cuales casi siempre era yo el blanco ¬¬), los chistes, el trabajo hombro a hombro y las borracheras de fin de semana hacían que cada momento fuera chido.

El primero en saltar del barco fue Hugo, luego yo y Carlos al último... lo que en algún momento fue nuestra ancla y el motor que nos hacía funcionar juntos... hoy es solo un recuerdo... un cúmulo de momentos que nos ayudan a permanecer así... siendo amigos a pesar de todo.

Tengo muchas ganas de verlos, abrazarlos y darles un zape por abandonarme durante tanto tiempo... más de un año que no nos vemos... pero siempre sabemos en qué anda cada uno. La sorpresa que les causó cuando, vía telefónica, les anuncié que me casaba... Los eternos rompimientos amorosos y vueltas con la misma vieja de Hugo y el eterno romance de Carlos... Las jornadas de trabajo 'en vivo' después de una terrible borrachera entre semana, la bienvenida de cada uno y el mundial del 2006 son cosas que seguramente comentaremos...

Nos haremos preguntas a las que ya sabemos la respuesta y beberemos cerveza con carcajadas de por medio. Yo tendré que regresar temprano pues trabajo al día siguiente y además estará mi amor esperándome en casa (jejeje)... Ellos también trabajan pero son rete borrachotes...

Ya quiero verlos, par!

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lunes, marzo 22, 2010

Mi jefa es un pinche pájaro.

Siento que me taladra lo oídos... a cada chillido lo único que puedo hacer es entre cerrar los ojos y mentar madres de manera interna. Pareciera que la intención es volverme loca, un poquito más cada vez.

Pinche calor y éste dolor de cabeza que me atacó hace un par de horas y no me deja en paz.

Aproveché la hora de la comida y tomé una siesta al lado del amor de mi vida que, haciendo caso omiso a mis berrinchitos de media tarde, me abrazaba cariñoso. Un leve mareo me acompañó desde que me levanté de la cama y perezosa me cepillé los dientes...

Ahora, intentando agilizar el paso del tiempo en la oficina me limito a recordar esa escena de 'matando cabos' en donde a fuerza de desesperación por el escándalo de un vecino, uno de los protagonistas grita: ¡¡callen a ese pinche pájaro!!... Después va uno de los tipos, de un patadón abre la puerta y apuntando con una pistola mata al engendro ese ruidoso.... 

[No, los pájaros no berrean... puta madre!!]

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viernes, marzo 19, 2010

Ejercicio de metatextos.

Desde hace ya varias semanas que vengo queriendo escribir en Metatextos... hasta ésta lo logré y vengo aquí a compartirlo con ustedes, mis 2 que 3 lectores... Espero les guste... y si no, pos que me lo digan.

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  • Esta semana haremos un ejercicio de los más viejos del libro, que por lo mismo es de los mejores.
  • Los participantes de Metatextos deberan asumir que la imagen central que salga en ésta página http://www.flickr.com/explore/interesting/7days/cuenta una historia y escribir dicha historia en 300 palabras o menos.
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No puedo vivir sin ti.

El teléfono sonaba insistentemente, cualquier esfuerzo de mi parte para ignorarlo resultó inútil. Con todo el desgano contesté y era él, había mucho ruido de fondo y me costaba trabajo concentrarme para lograr entender lo que me decía.

 

-Estoy en el aeropuerto…-

 

Mil ideas daban vueltas en mi mente, ‘en el aeropuerto’, dijo. Los latidos de mi corazón se aceleraron considerablemente y la emoción que me embargaba era simple confusión. La otra noche dijimos que no queríamos saber nada el uno del otro, la despedida fue de común acuerdo y la idea de poner tierra de por medio fue suya.

 

-No puedo vivir sin ti…-

 

Sin poder creer lo que me decía me limitaba a intentar entender sus palabras mientras me frotaba los párpados somnolienta. Yo tampoco podía vivir más sin él pero mi dignidad y amor propio estaban de por medio.

 

-¿Puedo ir a tu departamento?...-

 

Sin entender aún por qué, dije que sí. Colgué el teléfono, comenzaba a amanecer y una suave luz se colaba por mi ventana. Mi cabeza estaba tan revuelta que distraída me vestí con lo primero que encontré. Mis opciones eran tan reducidas que aún me preguntaba la razón por la que había aceptado la visita de un hombre que en su momento me hizo tanto daño. Amor, era la respuesta.

 

Clavé mi mirada en el panorama urbano que se alcanzaba a ver desde mi apartamento, los recuerdos, las aventuras, las risas y hasta las lágrimas, que convirtieron a esa relación en la más importante de mi vida, volvieron como una ráfaga de imágenes que saturaban mi cerebro… y mi corazón.

 

Las manos me sudan, no debe tardar en llegar y no tengo idea de lo que voy a decirle…

 

¡Ding dong – ding, dong!