viernes, agosto 24, 2012

Canasta básica.

Quizá no sea necesario decirles que mi vida actual está plagada de 'telodijes'... muchos de ustedes no han olvidado la postura anti amor, anti hombres, anti matrimonio, anti hijos y anti todo que solía mantener, necia/férrea/mamonamente... y, de las cuales, hoy me retracto completamente...

Soy la chida de la historia, ¡a huevo!, pero mi historia tiene puntos neurálgicos que la han dividido... que la han seccionado en 'antes' y 'después'... y tú, tú mi querido Tarzán... eres ese punto de máxima importancia. A ratos me pregunto qué habría pasado si no nos hubiéramos conocido y, siempre, llego a la misma conclusión: ¡imposible!. Dios, la vida, el destino, el universo estaba listo para esto, alguien jugó, movió los trazos y cruzó nuestras líneas del tiempo para, que ese enero de 2009, tú y yo hiciéramos 'click' con la mirada... con el corazón.

No soy perfecta... aunque mis 2 que 3 lectores crean que sí... y me equivoco, la cago más veces de las que puedo limpiarla, vaya que sí... pero no sé qué sucedería si yo, ilusa y estúpidamente, me diera el lujo de dejarte ir... esquivar la mirada y perder de vista lo que, ahora, se ha convertido en lo más importante de mi vida... lo que define mi futuro y lo que quiero ser a tu lado... ¡Nuestra familia!.

Mi papá siempre me enseñó a hacer las cosas bien... pero eso cuando se trata de situaciones racionales... aquí no soy yo, somos nosotros y lo que, buenamente, Dios nos regale de aquí en adelante.

Hoy leí en Twitter que el 'para siempre' varía de persona a persona, ¡qué mamada!, mi para siempre es a tu lado, jamás lo dudes... Piensa en mí, en la mirada ensoñadora y con ojitos entornados que te regalo cuando me dices 'mi niña', 'mi consentida'... Recuerda siempre el tono cálido de mi voz cuando te digo ¡te amo!...

¡TE AMO!

viernes, julio 27, 2012

Híjoles...

Ustedes saben muy bien que una de mis especialidades es atascarme con las palabras que alguna vez solté y que ahora me tengo que tragar pues, como ustedes también saben muy bien, es de sabios cambiar de opinión.

Hace tiempo proclamaba mi libertad e independencia, así como la negativa rotunda a formar una familia.. y sí, hoy me retracto de semejantes palabrotas pues, no la razón ni la consciencia, sino mi corazoncillo de porra y la convicción absoluta de estar al lado del hombre que complemente mis días, mis noches y todo el tiempo que nos quede por vivir; me indican que quiero y estoy lista para... ¡qué nervios decirlo!, tener un hij@.

Me niego a aceptar el pretexto con el que me han aconsejado que 'me apure', que el tiempo no pasa en vano, que ¡quién verá por mí cuando esté viejita!... A ratos, no lo niego, odio las sonrisas pícaras y burlonas de la gente que me rodea cuando algún mareo se atraviesa o cuando el hambre me abandona... El típico 'ganas de tejer chambritas' o 'esos mareos tienen ojos y boquita'... chingao, ni que fuera paleta payaso... ¡yo no sé, ni quiero tejer, carajo!...

Mi Tarzán y yo hemos hablado al respecto y queremos, vaya que queremos, hacer extensivo nuestro amor a alguien... que, no les miento, a ratos ya visualizo tan chidit@ como yo... (me sonrojo y sonrío tonta/tiernamente...)... pero queremos esperar, al menos, un año más... quiero saber que estoy en las condiciones físicas adecuadas para que todo salga como  debe o, al menos, lo mejor posible. 

Debo bajar (más) de peso y estabilizar mis niveles de glucosa y presión que, últimamente, andan dando lata. Quiero estabilizar mis horarios, tiempos y cuanto sea posible... aunque sé que nunca-jamás llegará la perfección que anhelo, quiero estar lo más lista posible en tanto el tiempo y las circunstancias no me jueguen chueco.

El tiempo es relativo y, lo que es 'tarde' para algunos... para mí y mi Tarzán es adecuado. Él tiene ya 3 hijas y a mí me encanta conocer/observar/admirar su faceta como papá pero, cierto es también que, en ese sentido me siento/soy ajena... ellas tienen una mamá y yo ahí tomo mi distancia... no con las niñas, sí con la susodicha. A ellas las quiero... son parte de una de las personas a las que más amo en esta viducha de porquería... y en consecuencia, son parte de mí también... pero quiero, queremos más.

Sueño con la felicidad de los que nos aman y, estoy segura, compartirán ese amor con él... o ella. Quizá me estoy adelantando, quizá mi corazón está latiendo más de prisa de lo que debería... tal vez podría usar más la razón que el corazón... pero la ilusión me anima y eso yo no lo controlo... ¡ya no!.

Sé que hay mucho qué pensar, sé a lo que me voy a enfrentar... o al menos lo imagino a través de todas las advertencias disfrazadas de consejo que me dan hermanas, tías, primas, amigas y agregadas culturales... sin embargo no temo... al contrario, ¡deseo!.

¿Qué dirán Dios, la vida, el tiempo y las recochinas dudas?... eso no lo sé, lo que sí sé es lo que mi cuerpo y mi corazón (al lado del hombre que amo) indican... 

¡Híjole!


domingo, julio 08, 2012

Recórcholis.

Siempre soñé con la posibilidad de trabajar mucho, muchísimo... al punto de volverme loca, tanto, que fuera necesario tomarme un descanso, un año sabático con todas las comodidades que el exceso de trabajo previo pudiera facilitarme. Hace 9 meses salí de la empresa en la que laboraba, me cansé de estar ahí, agarré mis chivas, metí los sueños e ilusiones en una mochila y emprendí el sinuoso camino a la vida de micro empresaria... Pasos adelante caí en la desesperación, en la falta de capital, en el exceso de apatía y, bueno... la mochila se quedó abandonada en un rincón porque, obviamente, me estorba ahora para patalear y tratar de no morir ahogada pues, aunque nunca lo contemplé como posibilidad, me ha llegado el agua al cuello.

Ustedes, queridos 2 que 3 lectores, saben que la chida no se rinde; toma descansos, llora poquito mucho, hace berrinches, se agarra a cachetadas con la vida pero jamás se rinde. Sin excepción, la chida sigue adelante aún con ampollas en pies y manos, con las lágrimas embarrando su cara pecosa, con sueños e ilusiones hechos bola... y con fracasos intermitentes que, pase lo que pase, se habrán de convertir en lecciones de vida.

La revista que lancé, junto con mi socia/amiga Karla, sigue en pie... medio tambaleándose, pero en pie... Los proyectos empiezan a asomarse y, al parecer, mis oraciones han sido escuchadas por eldealláarriba. No tengo dinero, nada, soy una muerta de hambre... bueno, no tanto, la economía familiar va sanando, mi Tarzán hace su parte. Lo que quiero decir es que notengo dinero 'mío'... Hace meses que no me paro en una tienda a gastar dinero de manera ridícula como lo hacía antes, mi colección de basuritas y baratijas no ha crecido, por el contrario, ha ido achaparrándose al ritmo de mi pobreza. Mis tenis viejos y rotos hoy son mucho más viejos y más rotos a falta de sustituto... y gracias a que tengo muchos pares ahí guardados que, por no ser viejos y rotos, no me acomodan... Bah.

O sea, no he dejado de trabajar, no podría, moriría si lo pensara siquiera... pero las personas con las que se me ha ocurrido 'hacer negocios' han resultado obstáculos y caídas más que otra cosa... pero, a veces, es necesario tropezar y caer para darse cuenta de quién es quién. 

No sé qué haya pasado, no sé si Dios considera que ya he aprendido la lección... hace un par de semanas apareció, casi salida de la nada, la primer oportunidad para iniciar el ascenso nuevamente y, ustedes lo saben bien, mis queridos 2 que 3 lectores, no es el dinero lo que me mueve, al contrario... es el deseo de sentirme útil, la necesidad de utilizar mis neuronas y creatividad en pro de algo chido sin sentirme utilizada o, peor aún, traicionada...

Conforme han pasado los días, los proyectos han ido creciendo... tanto en cantidad como en calidad... no solo los profesionales, cada uno representa un reto distinto, una motivación para seguir adelante y, junto con mis clientes, socios y familia, la ansiedad por cosechar éxitos y alegrías. Agradezco a las personas que confían en mí, a las que me echan porras y me acompañan a cada paso. Los que me conocen lo saben, quienes han sido mis clientes en algún momento, también... mi trabajo va mucho más allá que cumplimiento de tiempo, efectividad y satisfacción de mi cliente... junto con archivos y gráficos va también mi corazón y un cachito de lo que soy.

A partir de mañana las cosas serán distintas, ya lo son ahora... pero la actitud, sobre todo en el ámbito profesional, habrá de modificarse para darme la oportunidad de volver a ser 'la chida de la historia'.

Hell yeah!

sábado, junio 23, 2012

¡Qué emoción!

No, no es que esté contenta por algo en particular... no es que una sonrisa enorme, de esas de oreja a oreja se dibuje en mi cara... en realidad a lo que me refiero es a que mis emociones van y vienen, suben y bajan, se revuelcan y dan maromas... en fin, están tan locas como los murciélagos que las transportan de un lado a otro.

Hoy venía con la intención de escribir tonterías, despotricar en contra del primero que me pasara enfrente... quería gritar que estoy cansada de muchas cosas y necesitada de otras. Estoy enojada, un poco tristona y decepcionada de unos 'algos' y quizá algunos 'alguienes'... estoy, puede que también, un poco histérica y con ganas de que algo pase, no sé qué... algo, lo que sea.

No voy a hacerlo, no voy a decir ninguna de esas palabrotas que tan bien me salen... tampoco quiero llorar, soy bien macha y me aguanto... solo voy a teclear lo que salga, si sale.

Me preocupan las caídas, me asusta que llegue el momento en que ya no pueda o quiera levantarme. Soy luchona... una guerrera, dirían algunos... pero las guerreras también nos cansamos, también tenemos límites y dejamos de soñar con ganar la guerra... Cedemos y aplicamos estrategias que, tristemente y de manera eventual, algún día dejarán de ser efectivas. Ya ni sé lo que digo... o escribo.

A ratos me atrevo a soñar, a creer que todo puede ser mejor, a pensar que mi trabajo es suficiente para mantenerme en guardia... y luego sucede que me topo con gente que, con burlas incluidas, me tumba el teatrito y, de paso, me tumba a mí. Bah.

Es tu culpa, chida... es lo que me dirían ustedes y, ya sé, tendrían razón... No me hagan mucho caso, la emoción de este momento es más bien mamonsona.

Soy la chida de la historia.