Puedo comenzar diciendo que soy la chida de la historia... que soy la chingona de chingonas... pero a lo que en realidad me refiero es:
¿Quién soy yo para pedirle a la gente que no deje de luchar y sonreír porque, a pesar de todo, más adelante siempre viene lo mejor?
¿Quién soy yo para señalar a unos y justificar a otros en situaciones a veces muy similares?
¿Quién soy yo para encontrarme con maravillosas sopresas en letras, cuando ya nadie cree en los blogs... y pedir que no dejen de escribir o que vuelvan a hacerlo?
Pero, lo mejor y más importante de todo...
¿Quién soy yo para no darme el lujo de amar hasta la locura...?
¿Quién soy yo para dudar que los sueños pueden convertirse en realidad?
¿Quién soy yo para detenerme y tirar a la basura las ilusiones que traigo cargando, algunas recientes, otras de muchos años atrás?
¿Quién soy yo para no sonreír o reír... o carcajearme hasta que me duela la panza?
¿Quién soy yo para dejar de soñar con el/ella aunque parezca que no puede suceder...?
¿Quién soy yo para no ser feliz?
Soy la Chida de la historia.
viernes, mayo 22, 2015
jueves, mayo 07, 2015
Afilando las uñas...
Verán, mis queridos 2 que 3 lectores… la chida de la historia es de esos perros que, al parecer, ladra pero no muerde… aunque esa es la pantalla, el disfraz que utilizo para dejarlos que se confíen, que crean que pueden verme la cara de pendeja como y cuando se les dé la gana…
La Chida de la historia soy yo… en consecuencia, mi familia y seres queridos son, de manera automática, bien chidos también… así que no permito que nada ni nadie les haga daño, si está en mis manos evitarlo, lo haré… y si no, utilizaré mis mejores armas para desquitarme del/la incaut@ que ose atreverse.
No, queridos míos, no soy peligrosa… tampoco estoy loca, uso la camisa de fuerza por mera moda. Pero no dudaré en lo más mínimo si alguien se quiere pasar de listo…
Se preguntarán ustedes si este mensaje es para alguien en particular… y yo, diplomáticamente, diría que el saco es para quien le quede y decida ponérselo… aunque en el fondo, tanto esa persona como yo, sabemos que no es así… que este saco tiene nombre y apellidos… pero por alguna razón eso es algo que me duele… porque, seamos realistas… los ganchos al hígado duelen maldita sea la cosa… y más si son propinados por alguien a quien queremos… y más si ese 'alguien', queriendo o no, consigue lastimar a alguien a quien no solamente amamos, sino que es parte de nosotros mismos…
En fin… que me caga no poder decir las cosas claras… porque prometí no meterme, prometí respetar espacios… y cuando la chida promete algo, amigos, lo cumple… ¡a huevo!
Ustedes tal vez no lo crean… puede que sí pero sean más las veces que lo duden…
Soy la chida de la historia… í'ñor!!
La Chida de la historia soy yo… en consecuencia, mi familia y seres queridos son, de manera automática, bien chidos también… así que no permito que nada ni nadie les haga daño, si está en mis manos evitarlo, lo haré… y si no, utilizaré mis mejores armas para desquitarme del/la incaut@ que ose atreverse.
No, queridos míos, no soy peligrosa… tampoco estoy loca, uso la camisa de fuerza por mera moda. Pero no dudaré en lo más mínimo si alguien se quiere pasar de listo…
Se preguntarán ustedes si este mensaje es para alguien en particular… y yo, diplomáticamente, diría que el saco es para quien le quede y decida ponérselo… aunque en el fondo, tanto esa persona como yo, sabemos que no es así… que este saco tiene nombre y apellidos… pero por alguna razón eso es algo que me duele… porque, seamos realistas… los ganchos al hígado duelen maldita sea la cosa… y más si son propinados por alguien a quien queremos… y más si ese 'alguien', queriendo o no, consigue lastimar a alguien a quien no solamente amamos, sino que es parte de nosotros mismos…
En fin… que me caga no poder decir las cosas claras… porque prometí no meterme, prometí respetar espacios… y cuando la chida promete algo, amigos, lo cumple… ¡a huevo!
Ustedes tal vez no lo crean… puede que sí pero sean más las veces que lo duden…
Soy la chida de la historia… í'ñor!!
viernes, abril 17, 2015
De los sueños que se convierten en miedos y de nuevo a ilusiones que generan sonrisas y traumas al por mayor...
Ya sé, el título de este post está más largo que la cuaresma… pero no sabría cómo decir en pocas (o muchas) palabras lo que me corroe por dentro cuando estoy segura creo que estoy lista para dar ese paso… ese paso que he postergado durante muchísimo tiempo, el paso que nunca me imaginé que daría… bueno, ni siquiera estoy segura de que suceda. Ya sé, no me he dado a entender… pero es que la naturaleza es sabia, pero los planes de Dios no siempre son iguales a los nuestros.
Un día, simplemente lo reconocí… lo acepté… lo expresé: ¡quiero que tengamos un hijo!…
… porque no es algo que vaya a hacer yo sola, no es cuestión de simplemente 'querer' porque es parte del ciclo de la vida… tampoco se trata de tener con quién y por dónde… no señores, es algo que sale del fondo de este corazoncillo de porra tan abollado… y mi Tarzán está de acuerdo.
Si pudiera elegir al mejor papá para un@ hij@ mí@, sería él… Héctor… no hay más.
Mucho tiempo el pretexto fue que no estaba lista, que carecía de instinto materno, que la economía y el egoísmo, mi carrera y mis planes… pero entendí que (quizá) nunca se está lista al 100%… y la ilusión ha ido creciendo de manera desmedida, las sonrisas y los deseos también se han vuelto excesivos… pero mi salud es tan de chocolate que (por ahora) es lo único que me hace desistir de la idea.
También sé que lo he dicho en otras ocasiones… pero en esas ocasiones el deseo aparecía un día y desaparecía al siguiente… esta vez ha durado más, así que creo que el deseo es real… las posibilidades no sé.
No se ilusionen, mis queridos 2 que 3 lectores… no estoy diciendo que vaya a ser mamá, no ahora… no sé si algún día… pero de que quiero, quiero, ¡queremos!. Es solo que no sé si mi cuerpo resista, no sé si mi salud sea apta para ello, eso me hace sufrir un poco muchísimo.
Sé que ustedes serán de los primeros en enterarse si algo tan maravilloso llegara a pasar, no crean que pienso quedarme callada al respecto… pero si no sucede, bueno… los miedos se irán y mis ilusiones cambiarán de rostro…
¿Cuáles miedos?… bueno, señores… este mundo no es el paraíso al que uno querría traer a alguien que se ama con todo su ser (¿cómo es que amo tanto a alguien que aún no existe?)… si yo pudiera elegir una realidad adecuada para cada una de las personas que llenan mi corazón, créanme… no hay nada parecido… más aún si quisiera elegir la realidad y el futuro para alguien que es (será, tal vez) parte mía y del amor de mi vida.
Mi primer miedo ahora es que no pueda tenerl@… que mi cuerpo y mis (eternos) achaques no cooperen para ello… El siguiente es todo el proceso… esos nueve meses que parecen aterradores y mágicos a la vez… no por mí, mucho menos por la estética de mi cuerpo (que ni tiene)… sino por lo que suceda con el/ella y los ya mencionados pinches achaques… Después… después ya veremos. Por lo pronto rezo porque una bendición caiga sobre mi familia… recen ustedes también, no sean malas personas.
Soy la Chida de la historia.
domingo, marzo 22, 2015
Feliz cumpleaños, abuelita.
22 de marzo... tu cumpleaños, Mariquita... habríamos celebrado con gelatina de frutas, o quién sabe, puede que te permitirías un desliz, solo por ser una ocasión especial, y comerías un poco de pastel.
No sé qué le pasa a mi vida sin ti, te sigo extrañando como el primer día. Necesito tanto un abrazo tuyo, un beso... tus palabras, caray. Me sigo preguntando por qué te fuiste, sigo sin encontrar la respuesta, sí, también sigo siendo egoísta.
Dime si en el cielo te cantaron las mañanitas... Te amo, mi viejita hermosa...!¡FELIZ CUMPLEAÑOS!
Soy la Chida de la historia.
domingo, marzo 08, 2015
Escríbeme un cuento.
Últimamente he estado más nostálgica que de costumbre… el calendario me ha recordado de manera constante que, por mucho que yo lo desee, el tiempo no se detendrá ante nada, ante nadie…
Hace unas semanas observaba a mi sobrina Mafe… la miraba y recordaba cuando la vi por primera vez, tan pequeñita… tan indefensa… ¡tan hermosa!. Era una niñita regordeta de abundante cabellera negra y copete levantado… durante mucho tiempo lució su look de 'pájaro loco'… después le quedaron los moños, los listones y las diademas… cada vez se veía mucho más hermosa y, aunque yo ya tenía 3 sobrinos (2 niños y una niña), Mafe se robó por completo mi corazón… se adueñó de el desde el momento en que escuché su respiración, desde que abrió sus ojitos y me miró fijamente entrecerrándolos en algo que yo interpreté como una sonrisa de bebé y un pacto 'tía/sobrina' para permanecer juntas toda la vida.
No es secreto para nadie que ella es mi personita más favoritísima del mundototote… es una de mis razones para vivir, para ser, para crecer, para luchar. No sé si yo algún día tendré un hij@… pero creo, sin temor a equivocarme, que ella es como si fuera parte de mí… como si yo pudiera ser su segunda mamá… Me honra y me enorgullece ser su tía favorita, sí… aunque a mis hermanas les duela (je)… y es por eso que me pega durísimo notar que ha crecido, ya tiene 6 años… ya entiende cosas de niña grande… ya me llama por teléfono cuando sabe que 'ese' fin de semana no me será posible verla… y me dice que me tranquilice, que no me ponga triste, que aún a la distancia vamos a estar siempre juntas… y me hace llorar con su madurez… me hace pensar que un día ya no me va a necesitar y sufro, sufro como estúpida…. jaja.
Cuando Mafe era chiquita (aún lo es, pero yo me malviajo cabrón)… le escribí un cuento, el cuento de la princesa Mafe… y le prometí que cuando ella supiera leer, le escribiría otro cuento para que, esta vez, ella me lo leyera… y que más adelante, y eso me hizo prometérselo, le enseñaría a escribir cuentos para que hiciera uno para mí. Me temo que el tiempo ha llegado.
¿Cómo es que pasó todo tan rápido?
¡SNIFS!
Soy la Chida de la historia.
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