viernes, diciembre 02, 2022

De la infelicidad

A veces no sé si la vida es muy complicada o yo muy pendeja para vivirla... Hay días en que quisiera, simplemente, desaparecer y no saber de nada ni de nadie, aunque fuera por un par de semanas... Necesito un detox social.

Y no es por la gente que me rodea, es mi propia apatía, los planes que se quedaron a medias y la poca (casi nula) disposición a avanzar sin arrastrar los pies. 

Sé bien que no hay una solución mágica, que nada sucede de la noche a la mañana y que debería responsabilizarme por todas y cada una de las decisiones que he tomado y que, innegablemente me han conducido hasta este punto... Pero también hay cobardía y corazón de pollo, así que esto es solo un ensayo de la frustración, un 'respira hondo y profundo', un 'ora te chingas' y a seguir dándose madrazos con la vida. FIN.

Soy la Chida de la historia (a veces). 

miércoles, octubre 12, 2022

¡LO SIENTO MUCHO!



 Hace unas semanas estaba aburrida y buscando algo en qué entretenerme  en YouTube, me encontré con el canal de entrevistas de Yordi Rosado y en ese momento aparecía, como más reciente, la entrevista al Flaco Ibáñez, así que me puse a verla porque no tenía algo más interesante qué hacer. Sí, a ese nivel de hueva estaba. La entrevista fue desde sus orígenes hasta su formación artística, amores y vicios. Dentro de las experiencias que compartió estuvo la muerte de su abuela y su madre, y es de ahí donde salió este post.

El actor aseguró que no es real cuando, por la muerte de algún ser querido, las personas que te acompañan en los servicios fúnebres y te dan el pésame o alguna palabra que intenta ser de aliento, no deberían hacerlo porque caen en un cliché y, en ocasiones, llegan al grado de mentirosos e hipócritas. No estoy de acuerdo.

Decirle a una persona 'lo siento', haya conocido o no al difunto, no se trata de una mentira (en la inmensa mayoría de los casos), se trata de solidaridad y empatía con el doliente. Lo sienten por nosotros, no por el que se fue. Sé que no hay palabras que nos hagan sentir mejor en una situación así, pero también sé que NADIE está obligado a permanecer a nuestro lado durante momentos tan difíciles y dolorosos... Pero se agradece la presencia de personas a las que les importamos, o al menos así tendría que ser, deberíamos valorar un poco más la compañía y el cariño de todos aquellos que, sin necesidad u obligación, asisten a deshoras a un evento que es de por sí incómodo y que, además, estén presentes durante rituales religiosos que muchos ni siquiera practican o creen. 

Es por eso que las declaraciones de el Flaco llamaron mi atención, porque además no es la primera vez que he escuchado a alguien expresarse de esa forma. Me parece, más que injusto, desagradable e ingrato. Y sé que el momento del duelo no es el mejor para entenderlo pero seguir ostentando esa postura, y además hacerlo con arrogancia y desprecio, me parece de pésimo gusto y de un nivel de egoísmo increíble. 

Las personas que se acercan a nosotros en algún evento tan lamentable, al menos para mí, son súper valiosos y, digan lo que digan tratando de darnos consuelo, son el tipo de persona que sabemos que va a estar ahí para nosotros en las malas y las peores. Los 'lo lamento'. 'ya está descansando', 'ahora está en un mejor lugar'; al menos para mí, son válidos, creíbles, honestos y tan importantes como un fuerte abrazo durante esos momentos en los que estamos rotos y por demás vulnerables.

*   *   *   *

Se acerca el día de muertos, estamos a unas semanas de practicar nuestros rituales y hacerles un campito en nuestras casas a todos aquellos que se adelantaron en el camino y que, en muchos casos , sus ausencias aún duelen y se sienten como esa noche gris en la que, entre flores, velas y oraciones les decíamos adiós... No conocí a ninguno de sus difuntos (alguna excepción habrá), pero quiero decirles, mis queridos 2 que 3 lectores, que lamento muchísimo su pérdida y espero que la ilusión del más allá nos aliente a seguir montando altares con ofrendas y fotografías cada año.

El altar virtual y blogueril del 2022 estará coronado con la imagen de una brujilla cósmica que gustaba de hornear pastelitos y regalar sonrisas. Hasta siempre, Itande.


Soy la Chida de la historia.

martes, mayo 31, 2022

Probando, probando... 1 2 3...

La vida tiene esas cosas bonitas, gratas sorpresas, creo que les llaman... Y hoy me enteré que aún hay quien lee este espacio, gracias, querido lector de 2 que 3, y sé que no he publicado nada en los últimos dos años pero, aunque ustedes no lo crean, tengo muchas ganas de volver y escupir letritas 'del cómo, cuándo y dónde de mi vida'... Así que esta es solo una prueba de que sigo viva y de que, a pesar de todo, los retos y las caídas del destino me la pelan durísimo. Ya les contaré.

Sigo siendo la Chida de la historia. 
Cambio,prrrrt! 

sábado, junio 13, 2020

Realidad - Covid 19

Sigo muy sorprendida por la forma que Dios eligió, en este 2020, para recordarnos nuestra falible e insignificante condición humana. El covid-19 llegó para hacernos ver que un descuido podría significar la muerte o, al menos, el riesgo de. Es cierto, es un azar, benditos asintomáticos, por ellos, claro... Qué triste por aquellos que han sufrido, no sólo la horrible sintomatología, sino una muerte en soledad y sin un adiós justo o, al menos, decente.

El miedo ha hecho presa de mí desde el principio. No quiero enfermar de esa cosa, mucho menos morir... Pero lo que menos quiero es que alguien, tanto de los míos o cualquiera, pase por ese riesgo. 

Nuestras autoridades y la sociedad en general están ansiosos por el regreso y la reapertura de todo lo reaperturable, yo sigo sintiendo pavor. Sin embargo sé, estoy segura de ello, que en algún momento habrá que enfrentar al monstruo, ser valiente y tomar los riesgos necesarios para que la vida, esa por la que hemos estado luchando hasta ahora, siga teniendo sentido. 

Soy poblado de riesgo y, a modo de mal chiste, siempre he dicho que mi confinamiento comenzó hace ya varios años y que, si yo muero, el mundo no se perdería de nada. En mis momentos de crisis de salud, he podido ver el miedo, el dolor y la tristeza en los ojos de quienes me aman y, solo por ellos, estoy dispuesta a seguir luchando a pesar de todo, sí, también del puto covid hijo de la re chingada. 

O sea, nunca he deseado morir, no de manera real o setia, ustedes saben muy bien cuánto amo a mi familia, a la vida que Dios me dio. Es solo que la valentía se presenta de la forma más cobarde que le es posible. 

En fin, veamos qué más tienes, puto coronavirus, por ahora, me la pinches pelas durisimo. 

Soy la Chida de la historia. 

viernes, noviembre 29, 2019

Ya no escribo.

Bueno, sí, escribo estupideces que intentan ser graciosas, escribo pensamientos breves, escribo muchos 'jajajás' (demasiados, tal vez). Las redes sociales me han secuestrado y no han pedido rescate, las muy culeras pero, seamos honestos, ¿quién puede resistirse a la inmediatez, a la interacción, al anonimato?

Perdón, queridos dos que tres lectores. Perdón por ser una más de la perrada... Sé que dije que no abandonaría este espacio, que prometí ser la última en salir pero, es que... Sí, siempre hay uno o muchos 'esques'. Es que perdí uno que otro round contra la enfermedad, algún otro contra la apatía y otros más contra la flojera pero, mantengamos la calma; esto no se acaba, hasta que se acaba. Aplauso!!

Ya ya, lo siento, comí payaso y olvidé quitarle la nariz de bola. Como ya 'casi' nadie pasa por aquí, la verdad, olvidé que tenía un refugio y, nuevamente me disculpo, dejé este espacio un poco en el olvido, pero poquito nomás. No, no me juzguen, por favor, quiéranme y apapáchenme como lo han hecho siempre y, si no es mucho pedir, sigan leyendo. 

Sí lo sé, para que ustedes sigan leyendo, yo tengo que escribir y, probablemente no me lo crean (yo casi no lo hago), estoy en toda la disposición de hacerlo. Como lo dije alguna vez, en tanto blogger así lo permita. 

Gracias a los que aún me recuerdan, a los que cayeron aquí por casualidad, a los que creen que es ridículo intentar usar las letras como escaparate... Gracias a todos por tanto. 

Soy la Chida de la historia.