Han sido los meses más difíciles y dolorosos de mi vida, aún no he podido terminar la carta para mi mamá que comencé semanas después de su partida. el dolor y el corazoncito apachurrado se han vuelto parte de mi vida diaria, al grado de desear profundamente regresar el tiempo y que las cosas fueran tal como hace unos años. Mi mamá y mi abuelito se fueron con sólo 5 meses de diferencia , los extraño muchísimo a ambos.
Las lágrimas ya son parte de mi realidad y no, ni aunque yo llorara millones de litros de lágrimas, lo que mi mamá y mi abuelito hicieron para ganarse el cielo va a ser distinto. Ellos están ya descansando en paz y yo sólo soy culpable de amarlos con todo mi ser y más allá.
Una de las palabras que más he escuchado durante los últimos meses ha sido "duelo", pero al final se trata de un término ambiguo y relativo al tratarse de un "algo" que puede ser distinto en unos y otros, tan así que, muchas veces resulta ofensivo y molesto que haya quienes se atreven a juzgar MIS emociones y hasta a poner fechas límite porque,claro, la tristeza ajena es algo que incomoda y cómo va a ser que algunos, hasta con la amistad como estandarte, se atrevan a presionarme para que ya no llore, para que ya los "deje descansar en paz", para que YA lo supere porque no soy ni la primera ni la última que pasa por algo así...
¡Déjenme en paz!
Mi dolor no está sujeto a opiniones, juicios ni nada que se le parezca. No estoy dispuesta a seguir mordiéndome la lengua con tal de ser "educada" o "políticamente correcta"... El novenario de mi abuelito fue un suplicio, tener qué soportar a diario a gente indeseable y sus estúpidos comentarios me dejó muy cansada, así que no, no quiero callar nada más y, después de haber cumplido con las personas que SÍ me importan y a quienes amo mucho, como es mi papá, mis hermanas y hermano, me siento capaz de escupir fuego contra quien lo provoque.
Sí, también estoy muy enojada y, aunque no odio a mis parientes, es gente de la que preferiría no volver a saber jamás porque, como en el meme, podría decirle a varios "al chile, usted nunca vio por mi abuelito". Pero también me quedo con la satisfacción de haber estado ahí hasta el final , amo y atesoro todos y cada uno de los momentos que compartí con mi viejito chulo, así que quizás fue mucho mejor que no hubiera gente que me robara ni un segundo a su lado, algunos momentos fueron muy fuertes al ver cómo de a poco se apagaba hasta que ya no abrió más sus ojitos.
Alguna vez les dije que mi abuelito era el hombre más bueno del mundo y ahora lo reitero. Qué gran honor haber sido su nieta, qué bonito era cuando me decía "mi niña chiquita, mi muñequita", qué bonito poder dar testimonio de que la bondad, la nobleza, la fe y la alegría son posibles en una sola persona.
Ahora mi intención es honrar su memoria, tanto de mi mamá como de mi abuelito así que, aunque llore mares, cada día de mi vida está destinado a recordarlos con todo el amor que me sea posible y a velar por el bienestar y tranquilidad de mi papá.
¿¿Soy la Chida de la historia??

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