Seis meses ha pasado desde el día que Dios decidió llevarte con Él, es increíble cómo el tiempo pasa tan rápido y tan lento a la vez.
Es raro esto de vivir sin ti porque, aunque ya no estás físicamente, tu esencia sigue aquí... Te encuentro tan hermosa como siempre en cada flor de tu jardín, en los ruidos del día a día, en cada figurita de tus colecciones... Te veo en la nostalgia de mi papá, en las lágrimas de mis hermanas, en los suspiros de mi hermano y en la sonrisa de tus nietos...
Pero, aunque estás, te sigo extrañando a cada momento porque me hace falta mi compañera de cocina, mi cómplice de planes, mi amiga para chismosear por las mañanas cuando la casa estaba vacía... Me duele el corazón cuando te necesito a mi lado ante una decisión difícil pero, pierde cuidado, hiciste un buen trabajo y, junta con mi papá, nos enseñaste a enfrentar la vida con amor y de la mano del que todo lo puede.
No voy a negar que han sido los 6 meses más dolorosos de mi vida pero también es cuando más te he amado y valorado. Este tiempo he podido entender que el amor va mucho más allá del cuerpo, mucho más allá de las lágrimas y mucho mucho mucho mucho más allá de la distancia.
Agradezco a Dios porque me dio el privilegio de haber sido tu hija, tu amiga y tu compañía... Te agradezco a ti por tanto amor, por los consejos y toda la comprensión que siempre me brindaste, por haberme llenado de recuerdos maravillosos a tu lado y por siempre luchar contra todo para lograr tus sueños.
Por favor, dale un beso a mis abuelitos y pídele a Dios, ahora que lo tienes tan cerquita, que nos ilumine a cada paso. Te amo mucho, Malena, te prometo que acá le vamos a seguir echando muchas ganas. Besos eternamente.
😘🙏🤍🕊️
Soy la Chida de la historia .
No hay comentarios:
Publicar un comentario