Es el primer día de las madres que pasaré sin la mía, al menos lo será sin un beso, un abrazo o un regalo especial porque, claro, mi mamá está en el cielo y estoy muy segura de que, desde allá, sigue conmigo, cuidándome con todo el amor con el que lo hizo en vida.
Aún es muy difícil , sin mencionar lo terriblemente doloroso que es escribir sobre ella porque las lágrimas son inevitables , porque todavía no sé cómo se vive con este hueco, porque hasta respirar duele cada vez que la pienso y la echo de menos... Me hace tanta falta .
Quisiera no llorar tanto pero es que no puedo... Así como tampoco puedo dejar de darle gracias a Dios por la maravillosa mujer que me regaló como guía y ejemplo, sin duda, eligió a la mejor .
A pesar del dolor, sólo quiero mandar muchos besos al cielo y mañana, aunque ella ya no esté aquí físicamente, habrá festejo en casa porque mis hermanas también son mamás y pasaremos por esto, tal como mis papás nos han enseñado: unidos en el nombre de Dios y en familia.
Feliz día , mamita, te amo por siempre.
Soy tu Chida de la historia .

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