viernes, enero 30, 2009

Si si... duele mucho la pendejez...

Después de tratar de hacer las cosas bien... o al menos de acomodarlas para no seguir haciendo pendejadas, como es la costumbre... me siento más jodida que la chingada....

Seguramente este es el precio de hacer las cosas a lo güey...


Ayer charlaba vía msn con mi amigo Luis y me dijo algunas cosas que hicieron que me cayera el veinte y al mismo tiempo representaron para mí un par de zapes bien dados porque quizá se me acomodaron un poco las ideas...

Debo hacer una confesión que no me hace sentir mejor... Sin querer (si ya sé... el más pendejo de los pretextos) lastimé a alguien a quien quiero mucho... Yo sabía que si me quedaba callada las cosas podían seguir como siempre, no habría problema alguno y yo podría ahorrarme los telodijes... pero opté por ser honesta... por no dejar en el aire una explicación que, desde mi punto de vista, tenía que ser dada...

Sin embargo con esta aclaración tiré a la basura una amistad que para mí era de lo más valioso y lo cual no me puedo perdonar porque… me comporté como una niña tarada que desea hacer siempre su voluntad. Ojalá pudiera hacer algo para solucionarlo… ojalá cambiara mi forma de comportarme con la gente… ojalá no te hubiera lastimado mi querido amigo… era lo último que quería.

Tú dices que te dé tiempo… que deje que sane la herida… Yo sé lo que eso significa:
‘La cagaste… trato de perdonarte porque yo también te quiero… pero no sé si las cosas puedan volver a ser iguales algún día…’

… algún día

Agh!... me recontracaga aceptar lo que a veces me dicen los demás… que si por cumplir mis caprichos… que si me escudo en que ‘así soy’ y ni pedo… que si hago las cosas sin pensar en las consecuencias… Lo sé, acepto que actúo de manera egoísta pero a pesar de todo… juro que nunca haría las cosas con el propósito de dañar a nadie… y mucho menos a alguien a quien quiero tantísimo…

Cuando yo digo: te quiero! (lo cual no hago muy a menudo)… es totalmente cierto… Si hago o digo cosas acerca de lo que siento por alguien… créanme, también es cierto… No acostumbro hablar de mis sentimientos con cualquier persona… y mucho menos mentir al respecto… Pero a ratos se me cruzan los cables y digo y hago cosas que para algunos no están bien… quizá me tachen de provocadora, de ofrecida, de lagartona, zorra y lo que se les venga en gana… Pero soy siempre honesta y cuando hago algo lo hago porque quiero…

No puedo decir más... porque no sé qué decir... ¿que la cagué?... lo sé!!... ¿que pedí perdón?... sí y no me cabe en el corazón la posibilidad de permanecer en espera de él... duele mucho hacerlo... ¿que te necesito porque me acostumbré a tenerte y porque te adoro?... siiiiii!!... lo sabes!...

Pero no puedo forzarte... ya no puedo aprovecharme de esto... no más!...

En fin... de las pocas veces que acepto mi error... suspiro fuerte para evitar el sollozo, trago saliva, meto las manos en los bolsillos de mi pantalón y camino con la mirada baja... ya no voy a insistir... porque duele mucho...

Esperaré... (im)pacientemente....



1 comentario:

Unknown dijo...

Yo digo que ese sujeto que no sabemos quién es, que sea hombrecito y que se aguante lo que diga una mujer. Total, sabemos que a veces ellas dicen lo que sienten, y la honestidad es mucho más importante que lo que pudieran significar sus palabras. Y una mujer honesta, creanme que vale oro.

Saludos