sábado, marzo 19, 2011

De'sto y l'otro

Hace varios días que intento publicar algo en este, enmohecido pero chido, blog de toditita su confianza... sin embargo, conforme pasan los días, veo letras y letras ocultarse bajo la etiqueta de 'borrador'. Yo les digo que no sean rancheras, que salgan y se exhiban... pero no, se limitan a morderse las trenzas y quedarse en su rincón. ¡Payasas!

Los que también desaparecieron, de pronto, fueron los murciélagos... un día nomás no se presentaron a trabajar y, desde entonces, no había sabido nada de ellos... hasta el jueves pasado que los vi haciéndose los héroes con un chorro de topos feroces latigando su alitas... (¬¬) Seguramente la producción de 'Rango' les paga más de lo que yo (NO) les pagaba...

¿Qué?, ¿no han visto 'Rango'?... ¡Pobrecitos de todos ustedes!

Asumo que volverán (los murciélagos, no ustedes ¬¬) en cuanto pase su momento de fama y glamour... pero, entonces, yo pondré las reglas y condiciones, chingao.

Se preguntarán ustedes, mis queridos 2 que 3 lectores, si la chida de la historia desvaría... si se le zafó el último tornillo que le quedaba o si, de plano, 'Houston, la hemos perdido'... Pero no, o quizá un poco de todo... Pero díganme, ¿qué hago si estoy solita en la baticueva... si el amor de mi vida no me protege ahora con su mirada, sus besos y sus mimos... ? Bah...

Resulta que el puente ha sido ideal para que mi amorcito de chocolate vaya a ciudad capital a visitar a su familia... Quizá debí acompañarlo, snif... o mejor no. Lo cierto es que, y aquí lo confieso, muero con su ausencia, lo extraño horrores y, raramente, sin él aquí se me cierran las puertas en la nariz...

Hace un par de días mi nariz perdió la inocencia y ahora porta, adolorida e hinchada, un pequeño y coquetón alfiler del lado derecho... Uno de esos gustitos de mujer, que mira temerosa el paso de los años y... claro, no quiere que se le vayan vivos esos, los que se denominan 'de juventud'...

Por cierto, esos mismos 'años de juventud' ya han sido definidos para unas cosas y otras, menos... como ustedes ya lo sospechaban, para tener hijos... He decidido que eso no es lo mío y, de común acuerdo con mi Tarzán... no habrá chiditos ni chiditas jodelones y presumidos corriendo por ahí... nunca. Pero bueno, como diría mi hermanaco güero, esa es otra historia y deberá ser contada en otra ocasión...

Ahora prefiero extrañar... cerrar los ojos y darme cuenta que, a pesar de todo, el mundo de afuera aún gira... conmigo o sin mí... ¿Qué haces ahí echadota, chida?... ándele, a bañarse, hacerse bucles y correr a refugiarse a la casa de su mamacita chida... :D

Somos los chidos de la historia...
.

4 comentarios:

Luisz dijo...

Tsssss, te pusiste un arete en la nariz ...

Tssssssssss ...

Unknown dijo...

Lo mismo decía una amiga mía, y curioso, ahora tiene 3. Ojalá algun día salga un chidito, digo, para continuar la historia de la chida.

la chida de la historia dijo...

jajaja, sí, Luisz... pero no me arrepiento... :D está re bonito.

Rainman, noooo, yo prefiero así... ahí luego les cuento mis porqués... ;) Saludotes y un abrazo fuerte.

XD

Anónimo dijo...
Este comentario ha sido eliminado por un administrador del blog.