lunes, febrero 27, 2012

Haciendo las paces...

Esta será la semana de portarse bien, de reencontrar viejos afectos, de... en pocas palabras... hacer las paces.

No soy alguien que guste de tener problemas... ya no, porque mi viducha necesita tranquilidad, porque los problemas abruman y no dejan disfrutar lo demás, porque hay cosas que ni me importan y porque, después de todo, nadie es perfecto y yo debo perdonar sus (de ustedes) errores... ¡a huevo!.

***

Hace unos meses tuve un 'encontronazo' laboral con uno que, a decir mío, fungía como mi mejor amigo desde hace más de 10 años... sin embargo, los mejores amigos a veces también la cagan y ¡vaya manera de hacerlo!... Pues sí, este 'amigo' la cagó tremendamente conmigo y con mi trabajo que, ustedes lo saben bien... mis queridos 2 que 3 lectores... es una de las cosas que defenderé siempre a capa, espada, mordidas y arañazos... pos oye.

Ustedes también saben que hay cosas que yo no haría, es decir, no soy la madre Teresa de Calcuta... no hago muchas cosas por los demás pero sí por aquellos a los que quiero... y a este güey lo quiero/ía mucho... quizá es que, a momentos, sentí que se aprovechaba un poco de ello... El punto es que, debido al enojo/berrinche/encabronamiento lo mandé de puntitas a la chingada y lo bloqueé de cuanto medio de comunicación, red social y escala de afectos tenía...

Resulta que hace un par de semanas me enteré de que, ahora, es novio de una de mis mejores amigas... y mentiría si dijera que no me dio gusto... porque, después de todo, son 2 de las personas a las que más quiero, además de mi familia y mi Tarzán... aparte yo sabía que algún día ellos debían estar juntos, la vida así lo tenía predestinado... Sin embargo me causó conflicto estar alejada de él porque, repito, lo quiero mucho y es alguien que, a pesar de todo, siempre ha estado a mi lado... en los momentos más difíciles, sin siquiera pedirlo, sin necesitar nada a cambio... y, uff!, como me sé de memoria su número telefónico, hace unos días lo llamé, tuve que tragarme mi orgullo y decirle que me gustaría hablar con él, que 'borrón y cuenta nueva', que más le vale cuidar a mi amiga porque... en fin, quedamos de platicar un día de estos...

***

Quiero hacer las paces con las letras, con mis emociones, con mis sueños y necesidades... Hace un mes compré el libro que, desde hacía tiempo, deseaba tener en mis manos y leerlo rápido... por la ansiedad y la emoción, ya saben... pues sí, el libro sigue ahí, empolvado y sin ser leído. Argh!.

Ayer vi el cuaderno de dibujo que compré desde octubre del año pasado y sí, las hojas siguen en blanco... ¡chingao!

La apatía se está aprovechando de mí, me utiliza y tumba cada que se le da la reputísima gana y, ¿saben qué es lo peor?, yo se lo permito... pero ya no estoy dispuesta a hacerlo, ya no.

***

Mi papá sigue instalado en esa 'tregua' que, según yo, le permite llevar una vida 'moral' tranquila, sin nada que le reproche a su consciencia la forma en la que trata a su hija, sangre de su sangre y carne de su carne... Me conflictúa que se trata de una 'pantalla'... porque sé, por boca de mi madre, que nada es cierto... que su opinión con respecto a mí, al amor de mi vida, a las decisiones que tomo cada día... es la misma. ¡Carajo!

Me encantaría arreglar esta situación pero, seré honesta, no estoy dispuesta a ceder, no en este caso, no ante lo que creo y lo que amo... no voy a ser yo la que cambie por complacerlo... ¡nunca más!... Sí, alguna vez lo hice, qué digo alguna... muchas, en realidad... pero no, ahora va de por medio mi felicidad, mi vida, mi futuro... el mío y el de mi amor... el mío y el de la personita que, hoy más que nunca, deseo llegue a complementar la felicidad que, después de tanto, por fin tengo...

Quiero hacer las paces con mi papá, es lo que más deseo en la vida... pero no a costa de mí misma y de lo que soy ahora...

Estoy dispuesta a seguirle la corriente con su 'tregua'... pero no me pidan más, por ahora no puedo darlo.
***

Soy la chida de la historia.

2 comentarios:

Luisz dijo...

¡¡¡PERSONITAAAAAA!!!

Pito dijo...

Dicen los que saben hablar que el que perdona descansa más que el que pide perdón... Yo digo que hay que estar en paz con todos los que nos importan, sin importar quién la regó