Fue difícil para mí elegir la carrera que habría de estudiar, mi mentecilla preparatoriana estaba demasiado perdida entre los recién conocidos cuernos que mi noviecito de entonces tuvo a bien ponerme (argh!) y la presión de mi familia y profesores por tomar una decisión... Me cagaba la madre que mi papá me preguntara todos los días si ya sabía lo que estudiaría... y yo con mi enorme jeta bajaba la mirada y quedo respondía que no... el discurso acerca de la importancia de tomar una decisión como esa y de que mi futuro y la chingada... me lo sabía ya de memoria...
Mi hermano Luis es 3 años mayor que yo y no sé por qué tardó esa misma cantidad de años en decidir qué carrera estudiaría, razón por la cual tenía montones y montones de trípticos, fólders e información en general de las licenciaturas que eran de interés para él... Ya alguna vez les conté de la admiración que en algún momento tuve hacia mi hermano y me aproveché de ello para robar un poquito de seguridad y decisión de las que él sí tenía...
Entre los tantos papeles encontré información de la facultad de Bellas Artes de la autónoma de mi ciudad y los ojitos me brillaron al ver marcada en amarillo la licenciatura en artes visuales... A partir de ese momento supe qué era lo que quería... el día del examen vocacional mentí y manipulé mis respuestas para que todas ellas dieran como resultado 'Artes visuales'... y así fue... desde entonces me auto-convencí de que yo estaba hecha para eso de la artisteada...
Los trámites fueron sencillos y comencé el curso propedéutico al mismo tiempo que cursaba el último semestre de la preparatoria... Mis días en ese entonces transcurrían tranquilos hasta que me enteré de 'la boda'... Salía a la una y media de la prepa y entraba a las 5 a la universidad... la ceremonia era a las 3 así que me daría tiempo perfecto para presenciar la boda de mi novio... Sí, sí.. como lo leen, la boda de MI novio que tiempo antes comenzó a comportarse extraño, a no verme y no hablarme porque tenía muchas 'cosas' que hacer y el tiempo para mí era bastante limitado...
Con mi faldita a cuadros, mi suéter amarrado y mi back pack me presenté en esa casa que para mí fue testigo de muchas alegrías... pero en ese momento lo era de la ruptura de corazón más triste y dolorosa que sólo él mismo con su muerte pudo superar...
En la puerta estaba su mamá que solo atinó a mirarme con la vergüenza que no le correspondía a ella sentir... me preguntó si estaba bien y si estaba segura de querer entrar... asentí. Entré y tomé asiento en la mesa del rincón junto con mi amigo Hugo que se ofreció amable a acompañarme y ser apoyo en ese momento que, ciertamente, era uno de los más difíciles de mi vida... pero lo soporté con toda la fuerza y dignidad que pueden caber en el corazoncillo de porra de una niña de 17 años...
Nadie notaba mi presencia, nadie sabía que me estaba aguantando las ganas de salir corriendo y gritar... y llorar... y desaparecer... vi a la novia pasar varias veces entre los demás invitados... lo vi a él sonreír y recibir cuanto abrazo le ofrecían hasta que en algún momento su sonrisa desapareció al verme... volteó hacia todos lados como quien no quiere que lo vean porque va a hacer algo muy malo... caminó rápidamente en dirección a la mesa que me apresuré en abandonar... tomé mi mochila... jalé a Hugo de la manga y casi corriendo me encaminé hacia la puerta...
De repente sentí una mano fuerte tomarme del brazo,hacerme girar... y lo tenía frente a mí... con una cara de pendejo que no podía... no supo qué decir... y yo con un nudo en la garganta que seguramente se soltaría al intentar hablar... que traería consigo lágrimas, dolor y espectáculo... Obviamente yo no quería eso... no soportaba la situación ahora y menos la soportaría si 'ella' se enteraba de todo... Ah... no les he contado... 'ella' estaba embarazada... notoria y estúpidamente embarazada... argh!
No pude decir nada, sólo retiré mi brazo con actitud dramática... y tras unos cuantos segundos que me parecieron interminables, Hugo me tomo de los hombros... - ya déjalo así, güey...- me jaló y abrazada me sacó de esa casa a la que nunca más volví.
Hugo me acompañó a tomar el autobús para irme a la universidad... en el camino me tragué todas y cada una de la lágrimas, me guardé todo el coraje y me prometí a mí misma no volver a pasar jamás por una situación ni remotamente parecida...
En la universidad ese día tenía clase de acuarela... creo que hice los mejores bocetos que jamás había hecho... apliqué la técnica como nunca... hasta el profesor me felicitó y me dijo que lo que fuera que hubiera hecho ese día no dejara de hacerlo... ¬¬ Pensé: chinga tu madre!! pero reconocí que me abstraje de manera formidable con tal de no llorar y no sufrir en público...
Al llegar a casa traía cargando conmigo tal cantidad de sentimientos que la respiración se me agitaba... mi corazón latía fuerte... las manos me cosquilleaban y las lágrimas comenzaban a derramarse solitas a cada paso que daba... subí a mi habitación dispuesta a sumar los bocetos a mi collage de la pared pero mientras los sacaba del portaplanos... una rabia que no había experimentado antes se apoderó de mí... los papeles no duraron enteros en mis manos y hechos pedazos terminaron regados por todo el cuarto... de la misma forma todas y cada una de las cartas, los regalos y cuanta porquería me podría recordar que alguna vez alguien como él estuvo en mi vida...
Con toda la dramatiquez del mundo acabé con todo... excepto ese par de fotos que después de todo me alegra haber guardado... Todo cae por su propio peso, dicen. En algún momento, hace un par de años, él y yo pudimos decirnos todo (o casi) lo que en aquel entonces se quedó guardado... El perdón salió del corazón con una enfermedad como pretexto... y hace año y medio él abandonó este mundo llevándose una de mí y recordándome que nada es tan malo o insuperable...
El tiempo que duró lo nuestro es incontable... las idas y vueltas, aún después de su divorcio y las continuas escenitas de celos, así como la inestabilidad, el acoso y los engaños le dieron por fin en la madre a lo que teníamos... y al final no pude dejarlo solo y así terminamos... terminó él...
Mi carrera no me defraudó... no lo ha hecho hasta el momento y yo sigo avanzando paso a pasito... Las emociones las utilizo y las aplico en mi faceta de artistilla... y la razón no me suelta en mi faceta de diseñadora... ¡¡Lo extraño!!... no voy a negarlo... 11 años no son fáciles de olvidar y el dolor de la pérdida tampoco se supera de un momento a otro...
La que soy ahora no podría existir sin todo lo que sucedió con él, conmigo... con todo...
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